El sector del aceite de oliva en España afronta una campaña marcada por una oferta menos abundante de lo previsto. Según datos de la consultora Areté, la producción acumulada hasta marzo se sitúa un 10% por debajo de la campaña anterior, una cifra que contrasta con las estimaciones de la Comisión Europea, que preveía un descenso de solo el 3%. Este desajuste apunta a una disponibilidad de producto más limitada en el mercado nacional que la proyectada inicialmente por los organismos comunitarios.
El análisis del mercado entre octubre y febrero revela que las exportaciones españolas han crecido un 8%, mientras que el consumo interno solo ha subido un 1%, muy por debajo del 5% esperado por Bruselas. A pesar de esta menor producción local, los precios del aceite de oliva virgen extra en Andalucía han mostrado estabilidad, con variaciones de apenas el 1% entre marzo y abril. Este equilibrio se debe a que el mercado comunitario se encuentra bien abastecido gracias al dinamismo de las ventas exteriores españolas


Si analizamos la cesta de la compra, la demanda de
alimentación fresca varía en positivo con un crecimiento del +0,3%, lo que hace que este segmento
represente el 37,6% del volumen consumido dentro de casa, mientras que en 2022 representaba el 37,3%. Por el contrario,
los alimentos no frescos son responsables del 62,4% del volumen restante, y pierden relevancia comparado con el 62,7% que representaban en 2022, porque pierden un 0,9% de la intensidad de compra. En facturación, la alimentación fresca representa una proporción superior a la que supone en volumen (40,5%), debido a que tiene un precio más elevado que el resto (3,25 vs 2,87 euros/kilo-litro, respectivamente). Por su parte, el 59,5% del valor restante proviene del resto de la alimentación. Dentro de los alimentos no frescos, se observa
crecimiento en la compra de algunos productos como son los frutos secos, miel, salsas, encurtidos y bases de pizza y masas hojaldradas, aunque se contrae la demanda de otros como chocolates (debido en parte a su elevado crecimiento durante la pandemia), cafés e infusiones o caldos, entre otros.